Disturbios y cargas en el acceso al puerto de Ceuta
La llegada de un grupo de activistas a la ciudad autónoma desató una oleada de tensión que culminó en graves altercados en el puerto de Ceuta. Durante la tarde, varias decenas de personas se congregaron en las inmediaciones de la zona portuaria para manifestar su frontal rechazo a la presencia de integrantes del colectivo conocido como ‘Negu Gorriak/Derecho a Techo’. La protesta, convocada a través de las redes sociales por vecinos de la zona, derivó rápidamente en situaciones de tensión, lanzamientos de objetos contundentes y una intervención policial destinada a evitar males mayores en los accesos de vehículos.
Los incidentes obligaron a la movilización de diferentes unidades especializadas de las fuerzas de seguridad para contener a la masa concentrada. La situación de crispación se mantuvo durante horas, afectando de manera directa a la movilidad en uno de los puntos neurálgicos de entrada y salida de la ciudad, y evidenciando el profundo malestar que la convocatoria había generado en sectores de la ciudadanía ceutí durante las jornadas previas a los hechos.
El motivo de la protesta y la llegada del colectivo
El origen de la movilización vecinal radica en la oposición frontal a la visita de los miembros de este colectivo, al que un sector de la población local asocia directamente con corrientes de la izquierda radical. Según los datos difundidos y la propia planificación de los activistas, el propósito declarado de este desplazamiento a la ciudad autónoma era ofrecer ayuda humanitaria, además de sumarse a tareas de observación y apoyo ante eventuales tensiones derivadas de la entrada masiva de migrantes registrada el pasado mes de julio.
Sin embargo, la iniciativa fue interpretada por los convocantes de la concentración como una intromisión y un elemento distorsionador en la convivencia local. Este rechazo previo propició que decenas de personas se organizaran con rapidez para bloquear y protestar ruidosamente en los accesos al puerto, impidiendo un recibimiento pacífico y generando un clima de alta confrontación desde el mismo instante en que se produjo la llegada de los primeros integrantes del movimiento a las instalaciones portuarias.
Ataque al vehículo de la diputada Julia Ferreras
El episodio más grave de la jornada se produjo cuando los manifestantes la emprendieron a golpes contra un turismo que trataba de abandonar el recinto portuario escoltado por los agentes de seguridad. El automóvil sufrió importantes desperfectos materiales tras recibir impactos de piedras y huevos lanzados por la multitud exaltada. En un primer momento, se especuló con la posibilidad de que el vehículo perteneciera a los activistas que habían generado la protesta.
No obstante, fuentes del partido local Ceuta Ya desmintieron tajantemente esta vinculación inicial. Representantes de la formación política aclararon que el coche dañado pertenecía en realidad a la diputada de la Asamblea regional Julia Ferreras. El también diputado Mohamed Mustafa Ahmed confirmó a través de sus perfiles públicos que la parlamentaria viajaba en el interior del turismo junto a dos acompañantes ajenos por completo al colectivo de activistas cuando la masa arremetió violentamente contra ellos, obligando a interponer una denuncia formal ante las autoridades policiales competentes para esclarecer los hechos.
Dispositivo de seguridad e identificaciones policiales
Para restablecer el orden público y proteger la integridad de los transeúntes y conductores, el dispositivo de seguridad desplegado contó con la presencia reforzada de la Policía Nacional, incluyendo agentes de las Unidades de Intervención Policial (UIP). Los efectivos antidisturbios tuvieron que intervenir en varias ocasiones para disolver los puntos de mayor tensión y asegurar las vías de comunicación terrestres.
Durante estas actuaciones de control y dispersión, al menos un joven fue retenido por los agentes en el entorno portuario. El individuo fue introducido en un vehículo policial y trasladado a dependencias oficiales con el único objetivo de proceder a su identificación formal y esclarecer su grado de participación directa en los altercados y en los daños ocasionados al vehículo de la diputada local, quedando el caso abierto a nuevas diligencias informadas por las autoridades.
