Una reorganización clave para la simplificación del grupo
El grupo de telecomunicaciones ha dado un paso de gran calado en su estrategia corporativa. En este contexto, Telefonica integra Telefónica Tech dentro de la estructura de Telefónica España, una medida impulsada por el presidente ejecutivo de la compañía, Marc Murtra, en el marco del plan estratégico Transform & Grow presentado a finales del pasado año. La operación afecta de lleno a una de las unidades de mayor crecimiento del holding, especializada en servicios digitales avanzados como la nube, la ciberseguridad, el internet de las cosas (IoT), el Big Data y la inteligencia artificial.
La decisión responde a la necesidad de dotar al grupo de una mayor agilidad operativa y comercial, superando las complejidades organizativas detectadas en los últimos años. Con este movimiento, la operadora busca alinear las capacidades tecnológicas con el negocio comercial tradicional, reforzando así la posición del grupo en el ámbito empresarial en un momento en el que España apuesta por la IA y por la transformación digital de su tejido productivo.
Modelo operativo independiente pero coordinado
A pesar del calado estratégico de la medida, las fuentes consultadas matizan que no se trata de una fusión societaria. Telefónica Tech continuará operando como una empresa jurídicamente independiente, manteniendo un esquema organizativo similar al que la compañía ya aplica con otras sociedades de su perímetro histórico. El precedente más claro se encuentra en Telefónica Soluciones, que lleva más de dos décadas funcionando como una entidad autónoma pero estrechamente coordinada con la división nacional, al igual que ocurre con otras firmas del grupo como Telyco, Educación Digital o Telefónica Defensa y Seguridad.
Este modelo permite preservar la personalidad jurídica de la filial tecnológica al tiempo que se unifican los criterios de gestión y la toma de decisiones comerciales bajo un mismo mando operativo en el mercado doméstico.
Impacto en la cúpula directiva y dimensión internacional
La integración funcional conlleva asimismo una reorganización en las líneas de reporte directivo. La filial tecnológica continuará bajo la dirección de Borja Ochoa, un ex directivo de Indra que asumió responsabilidades en el grupo presidido por Marc Murtra en marzo de 2025. Por su parte, Sofía Collado mantendrá su cargo como consejera delegada de Telefónica Tech, aunque pasará a reportar directamente a Telefónica España.
Uno de los aspectos más relevantes de esta reorganización es que el perímetro de la integración no se restringe exclusivamente a la actividad desarrollada en territorio español. La medida abarca a la totalidad de la compañía, lo que incluye su sólida vertiente internacional construida durante los últimos años mediante diversas adquisiciones en mercados europeos como el británico y el alemán. Con una inversión acumulada superior a los 1.000 millones de euros en compras corporativas exteriores, la filial cuenta actualmente con una plantilla global aproximada de 6.500 trabajadores, de los cuales unos 4.500 desempeñan su labor en España y cerca de 2.000 lo hacen en el extranjero. Como consecuencia, Telefónica España asume por primera vez una presencia corporativa directa en el segmento de servicios digitales a nivel europeo.
Objetivos de eficiencia: reducción de costes y eliminación de duplicidades
El nacimiento de Telefónica Tech en 2019, bajo la presidencia anterior, obedeció a la doble ambición de impulsar los servicios de alto valor añadido y visibilizar en el balance un valor de mercado superior al de las telecomunicaciones tradicionales. Sin embargo, el transcurso de los años evidenció ciertos efectos colaterales indeseados, tales como fricciones en la atención comercial a los grandes clientes —que en ocasiones debían gestionar interlocuciones paralelas con distintas divisiones— y sobrecostes derivados de la intermediación interna en la reventa de servicios cloud de terceros.
Con la nueva estructura integrada, la compañía prevé eliminar las duplicidades existentes en áreas como la administración, los sistemas informáticos y la actividad comercial. Fuentes conocedoras del proceso señalan que el propósito inicial no contempla un recorte de plantilla, sino la reasignación eficiente de los recursos humanos hacia nuevas oportunidades de negocio. Al tratarse de perfiles altamente cualificados y complejos de retener en el mercado laboral actual, el grupo opta por unificar los procesos de ingeniería y lanzamiento de servicios para acelerar la captación de ingresos y optimizar la competitividad de sus ofertas comerciales.
