Lanzamiento y objetivos de la misión Draconis
La compañía espacial ha completado con éxito la puesta en órbita de cinco nuevos dispositivos pertenecientes a su red de Internet de las Cosas (IoT) basada en el estándar 5G NTN. Con esta operación, bautizada formalmente como misión Draconis, los satelites de sateliot elevan hasta once el número total de unidades operativas desplegadas desde el nacimiento de la organización. Esta ampliación permite incrementar de forma notable la capacidad operativa del servicio, reduciendo a la mitad los tiempos de revisita y duplicando la media de pases diarios para ofrecer cobertura en aquellas áreas geográficas que carecen de infraestructura móvil terrestre.
El hito consolida una etapa en la que la firma deja atrás las fases experimentales de validación tecnológica para centrarse de lleno en la expansión comercial a escala global. Mediante la integración de estas nuevas unidades, los usuarios corporativos y los operadores de telecomunicaciones dispondrán de una mayor regularidad y fiabilidad en las transmisiones de datos a través de la órbita baja, optimizando el rendimiento general de las comunicaciones espaciales.
Mejoras tecnológicas y especificaciones de las unidades
Las cinco naves espaciales incorporan importantes avances técnicos en comparación con las cuatro unidades precedentes enviadas al espacio en 2024. Entre los cambios más destacados figuran una carga útil optimizada y un mecanismo de almacenamiento a bordo mucho más seguro y eficiente. Asimismo, se han implementado versiones actualizadas del ordenador central y del control de orientación, dotando al conjunto de una estabilidad superior durante las maniobras orbitales y reforzando la resistencia de las memorias frente a los niveles de radiación propios del entorno espacial.
Cada uno de los dispositivos opera a una altitud aproximada de 510 kilómetros, cuenta con unas dimensiones de 20 por 10 y 35 centímetros, un peso de 10 kilogramos y una vida útil estimada en cinco años. En el plano industrial, la fabricación de los aparatos ha corrido a cargo de Alén Space, mientras que los trabajos de integración en el lanzador han sido coordinados por Exolaunch.
Estrategia comercial y alianzas con operadores móviles
El modelo de negocio de la compañía se fundamenta en actuar como una torre de telecomunicaciones espacial, estableciendo acuerdos mayoristas con operadores móviles ya consolidados. De este modo, las grandes telecos pueden ampliar su portfolio de servicios IoT hacia zonas remotas sin necesidad de desplegar costosas infraestructuras físicas sobre el terreno. Según ha señalado Jaume Sanpera, cofundador y máximo responsable ejecutivo de la organización, la infraestructura europea desarrollada con tecnología propia bajo estándares 3GPP busca escalar el servicio de manera conjunta con la industria, evolucionando hacia comunicaciones más críticas y resilientes.
El diseño de los emblemas asociados a la misión refleja el compromiso de la entidad con el desarrollo tecnológico desde el viejo continente, manteniendo referencias estéticas vinculadas a Barcelona a través de patrones inspirados en la obra de Antoni Gaudí. El nombre Draconis, derivado de la constelación clásica Draco, simboliza la madurez de una red concebida para dotar de autonomía estratégica a las infraestructuras críticas europeas.
El futuro tecnológico hacia la generación Tritó
La hoja de ruta de la compañía prevé la construcción progresiva de una constelación integrada por más de 500 unidades que evolucionarán técnicamente a lo largo de los próximos años. El salto más significativo se producirá a partir de 2027 con la llegada de la generación Tritó, diseñada para introducir el estándar 5G NR NTN y tecnologías avanzadas de almacenamiento y reenvío basadas en las especificaciones 3GPP Release 19.
Esta futura arquitectura incorporará antenas digitales multihaz con tecnología phased array, capaces de gestionar múltiples haces de cobertura de forma dinámica para garantizar conexiones más seguras. Dentro de esta estrategia de crecimiento figura también el acuerdo formalizado con PLD Space para acometer una misión específica a bordo del cohete MIURA 5, un paso clave en el despliegue de las futuras capacidades de comunicación directa entre satélites y dispositivos móviles (D2D).
