Inversión millonaria para ampliar la sede de San Adrián
El Centro Nacional de Tecnología y Seguridad Alimentaria (CNTA) ha dado un paso decisivo en su trayectoria con la puesta en marcha de sus nuevas instalaciones CNTA San Adrián. La inauguración oficial ha contado con la presencia de la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, acompañada por el consejero de Universidad, Innovación y Transformación Digital, Juan Luis García, y la directora general de Ciencia, Tecnología e Innovación, Agurtzane Martínez. La delegación institucional, guiada por el director general del centro, Héctor Barbarin, y diversos representantes de la Comisión Delegada de CNTA, ha podido recorrer los espacios que marcan una nueva etapa para la infraestructura tecnológica.
El proyecto de ampliación ha supuesto una inversión global de 7,5 millones de euros, una cifra que engloba tanto la ejecución de la obra civil como la dotación de equipamiento avanzado y mobiliario. Con esta dotación presupuestaria, el nuevo edificio suma una superficie adicional de 3.000 metros cuadrados a la sede principal ubicada en la localidad navarra. Esta infraestructura busca responder a la evolución constante que demanda el sector y consolidar el papel de la entidad como referente nacional en el ámbito de la innovación aplicada al sector agroalimentario. La inversión refuerza, además, la conexión directa entre el tejido empresarial, el conocimiento científico y las administraciones públicas de la región, fomentando sinergias de gran valor estratégico para el futuro.
Nuevas áreas para impulsar la innovación agroalimentaria
Las nuevas instalaciones CNTA San Adrián han sido concebidas para albergar áreas tecnológicas altamente especializadas que permiten ampliar de forma notable el abanico de servicios y proyectos que la entidad puede ofrecer a las empresas. Entre los espacios habilitados destacan laboratorios y zonas dedicadas a los bioensayos, la biotecnología alimentaria y la fermentación, la caracterización funcional, las tecnologías de conservación y la microbiología industrial. Estas capacidades permitirán al organismo prestar un servicio mucho más completo, ágil y adaptado a las exigencias actuales del mercado global.
Durante la visita institucional, Héctor Barbarin explicó que este despliegue técnico responde directamente a las necesidades cambiantes de la industria. Gracias a estas áreas específicas, el centro dispondrá de una mayor agilidad para acelerar el desarrollo y la validación de nuevas soluciones científicas. Esto facilitará que las empresas asociadas y del sector en general puedan afrontar con mayores garantías retos estructurales complejos, tales como la sostenibilidad ambiental, la eficiencia de los procesos productivos, la seguridad alimentaria y la digitalización de toda la cadena de valor alimentaria. El propósito último es transformar el conocimiento científico en aplicaciones reales y de alta rentabilidad operativa para las compañías.
Una herramienta clave para la competitividad del sector
Durante el recorrido por el complejo, las autoridades destacaron el peso estratégico que la industria agroalimentaria tiene para la economía de la región. María Chivite señaló que el objetivo principal es mantener al centro en una posición de liderazgo en desarrollo, innovación, seguridad y calidad alimentaria, recordando que el sector ha logrado duplicar su volumen de facturación en Navarra durante la última década. Para la mandataria, contar con un respaldo institucional sólido a la investigación es fundamental para apuntalar este crecimiento económico continuado y proyectarlo hacia un horizonte de mayor solidez internacional.
Por su parte, Héctor Barbarin enfatizó que apoyar al centro tecnológico equivale a respaldar de manera directa a todo el tejido agroalimentario. En un mercado global cada vez más exigente, disponer de un organismo puntero se configura como una herramienta crítica de competitividad que se debe cuidar de forma permanente. Desde San Adrián, este refuerzo de capacidades aspira a consolidar un ecosistema dinámico, capaz de atraer nuevos proyectos de colaboración empresarial y talento cualificado que transformen la ciencia en ventajas competitivas reales para el mercado, consolidando así el posicionamiento de Navarra como polo de excelencia en tecnología alimentaria.
