La UE advierte de que superar los 1,5ºC es ya probable
La Unión Europea acude a la 31.ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre las Alteraciones Climáticas con una postura oficial que asume la alta probabilidad de rebasar el límite de calentamiento establecido en los acuerdos internacionales. Ante el inicio del evento en la ciudad costera de Antália, en el sudoeste de Turquía, el Consejo de la Unión Europea ha reconocido que la actual tendencia de crecimiento en las emisiones de gases con efecto de invernadero sitúa al planeta en un escenario donde la meta de 1,5ºC COP31 se encamina hacia una superación inevitable a corto plazo.
Este diagnóstico institucional, elaborado de manera conjunta por los gobiernos de los 27 Estados miembros, subraya que la prevención de cualquier incremento adicional en las temperaturas resulta indispensable para mitigar los impactos irreversibles sobre los ecosistemas y las poblaciones. Aunque la trayectoria actual apunta hacia un rebasamiento temporal, las instituciones comunitarias insisten en que el diseño de una estrategia basada en un pico de emisiones seguido de un descenso pronunciado representa la mejor alternativa disponible para retomar la estabilidad climática antes de que finalice el siglo.
En este contexto, la posición adoptada por los Veintisiete marca un hito en la diplomacia climática europea, exigiendo que las conversaciones en tierras turcas se traduzcan en compromisos vinculantes y medibles para todos los Estados firmantes del marco internacional de las Naciones Unidas.
Exigencias a los grandes emisores en la COP31 de Antalya
Durante el desarrollo de la cumbre que se prolongará hasta el próximo 20 de noviembre en tierras turcas, el bloque comunitario intensificará su presión diplomática sobre los principales actores del panorama internacional. En su posición negocial para la COP31 Antalya, la UE reclamará de forma explícita que las economías con mayor volumen de contaminación adopten planes de máxima ambición orientados a recortar drásticamente los plazos en los que las temperaturas se mantengan por encima del umbral crítico.
El llamamiento está dirigido fundamentalmente a los grandes emisores globales, a los que se insta a redoblar sus compromisos para lograr que el planeta regrese a una senda compatible con los límites del Acordo de Paris. Darragh O’Brien, ministro de Ambiente de Irlanda y representante de la presidencia rotativa del Consejo de la UE, ha señalado que el momento de actuar es ahora y que la cita internacional debe constituir un punto de inflexión donde las promesas se transformen en resultados tangibles y medibles para el conjunto de la ciudadanía mundial.
Asimismo, el Parlamento Europeo ha adoptado una posición negocial propia que será transmitida en la cumbre por una delegación de 15 eurodeputados, liderados por la portuguesa Lídia Pereira, reforzando la voz de las instituciones comunitarias en las negociaciones multilaterales.
Implementación del Acuerdo de Paris y abandono de combustibles fósiles
Más allá de la contención del aquecimento global, la agenda europea en la cumbre contempla exigencias estrictas respecto a la aplicación efectiva de los compromisos adoptados en cumbres precedentes. El bloque europeo defenderá la necesidad de traducir las lecciones derivadas del primer balance global del pacto climático en medidas operativas concretas, destacando la urgencia de acelerar la transição energética en todos los sectores económicos para reducir la dependencia de fuentes contaminantes.
Entre las prioridades fijadas por el Conselho da União Europeia y respaldadas por la Eurocámara figura la necesidad inaplazable de acometer un abandono progresivo de los combustibles fósiles, impulsando incluso un tratado de no proliferação con ese objetivo, y garantizar que cada país miembro aplique rigurosamente sus planes nacionales de reducción de emisiones. Con esta hoja de ruta, la Unión Europea aspira a consolidar un liderazgo firme en materia de sostenibilidad, recordando que la resiliencia climática solo puede alcanzarse mediante una cooperación estricta a escala global que no excluya a ninguna nación.
