Cien años de IBM en España y su evolución tecnológica
En el marco del centenario de su actividad en el mercado nacional, el presidente de la multinacional para España, Portugal, Grecia e Israel, Horacio Morell IBM España IA, ha repasado la trayectoria histórica de la compañía tecnológica en una reciente entrevista. Desde sus inicios vinculados al suministro de maquinaria taquigráfica y el despliegue de las primeras redes de telecomunicación junto a Telefónica, la corporación ha atravesado profundas transformaciones estructurales para mantenerse a la vanguardia de la industria digital.
Hitos como la informatización de procesos administrativos clave para entidades públicas y privadas, la asistencia tecnológica en los Juegos Olímpicos de Barcelona y la Exposición Universal de Sevilla en 1992, o la creación del Centro Nacional de Supercomputación, avalan este recorrido de adaptación continua. En los últimos años, la filial ha intensificado su presencia estratégica con inversiones de relevancia, tales como la puesta en marcha de una región cloud en Madrid, que representa el mayor desembolso histórico de la firma en el territorio nacional.
Asimismo, la adquisición de la firma de big data Bluetab y la apertura del centro de computación cuántica en San Sebastián consolidan los cimientos de la tecnológica en España. Estas actuaciones combinan servicios de infraestructura avanzada con un fuerte ecosistema de colaboración empresarial e institucional, permitiendo a la compañía posicionarse como un socio tecnológico clave para la modernización del tejido empresarial del país en su primer centenario. El propio directivo destaca que la innovación forma parte del ADN de la compañía, permitiéndole sobrevivir en un sector tan altamente disruptivo durante más de un siglo.
Más de 4.500 millones de retorno gracias a la inteligencia artificial
Durante sus declaraciones, Horacio Morell ha subrayado el impacto económico de la transformación digital interna y corporativa impulsada por la organización. Específicamente, el máximo responsable ha señalado que la compañía ha logrado generar un incremento de productividad estimado en 4.500 millones de dólares, comprometiéndose a sumar otros 1.000 millones adicionales en las funciones de soporte al negocio. Este rendimiento sitúa a la corporación en una posición avanzada de cara a su objetivo de consolidarse como una de las organizaciones más eficientes a escala global.
El despliegue de herramientas automatizadas se ha traducido en mejoras sustanciales en áreas operativas clave. En los servicios de atención al cliente y centros de contacto, la tecnología gestiona una parte muy elevada de las interacciones con altos índices de satisfacción de los usuarios. Asimismo, los equipos de desarrollo de software han optimizado sus flujos de trabajo, impulsados por la estrategia global de la compañía tras adquisiciones de calado como Red Hat, Confluent y HashiCorp, las cuales refuerzan la apuesta por el ecosistema abierto y el cloud híbrido.
La compañía defiende que el verdadero valor reside en contar con datos ordenados y seguros, permitiendo a organizaciones de diversos sectores mejorar sus plataformas corporativas y optimizar la toma de decisiones sin comprometer la privacidad ni la soberanía de la información, un aspecto fundamental para las entidades financieras y los organismos públicos regulados.
Regulación, costes y el futuro de la computación cuántica en 2029
Frente al debate generalizado sobre los riesgos derivados de una adopción descontrolada de la tecnología, la postura oficial de la organización aboga por un marco normativo equilibrado que no frene la innovación. Desde la perspectiva de la firma, la prioridad radica en garantizar la transparencia, la trazabilidad y la seguridad de los datos corporativos mediante el uso de modelos abiertos y especializados, evitando así las elevadas barreras económicas y los costes desmandados asociados a los grandes modelos generalistas.
En paralelo, la compañía mantiene su hoja de ruta hacia la comercialización de la computación cuántica prevista para el año 2029. El centro de San Sebastián actúa ya como polo de atracción y formación para decenas de empresas y centros de investigación nacionales, preparándose para afrontar desafíos complejos de optimización y ciberseguridad postcuántica. Las fuentes originales de esta información pueden consultarse en El Mundo y ComputerWorld España.
