El estado actual y la evolución de la computación cuántica
El crecimiento económico y social vinculado a la innovación tecnológica exige analizar con rigor el papel que jugarán las tecnologías emergentes frente a los sistemas tradicionales. Durante su intervención en el 40º Encuentro de la Economía Digital y las Telecomunicaciones de Ametic, celebrado en Santander, Mario de Miguel, director general de Nu Quantum España, subrayó que un ordenador cuántico no sustituirá a los ordenadores clásicos, sino que ambas arquitecturas convivirán para dar respuesta a distintas necesidades del tejido empresarial.
Según explicó el directivo, el sector se encuentra en un momento especialmente dinámico y de gran interés evolutivo. Por un lado, la investigación ha registrado avances notables en la corrección de errores, lo que reduce teóricamente el volumen de qubits lógicos necesarios para garantizar la estabilidad de los cálculos. A nivel de hardware, el escalado de procesadores avanza de manera constante, con sistemas recientes como el instalado por IBM en el País Vasco, que ronda los 256 qubits. No obstante, este desarrollo se produce todavía con cierta prudencia mientras se perfeccionan las conexiones físicas y lógicas entre unidades de procesamiento, apoyándose también en el avance de la fotónica necesaria para interconectar procesadores.
Desde el punto de vista del ecosistema nacional, De Miguel percibe una penetración y un interés muy elevados por parte de las empresas y de las administraciones públicas tanto autonómicas como estatales. Este impulso facilita que las organizaciones comiencen a experimentar con aplicaciones reales, consolidando un año 2025 especialmente relevante para el sector debido al incremento de la actividad empresarial, la inyección de capital y las apuestas institucionales.
Casos de uso empresarial y gestión de expectativas
Aterrizar el potencial de la computación cuántica en aplicaciones comerciales exige una cuidadosa gestión de las expectativas y un esfuerzo constante de divulgación. De Miguel insistió en la necesidad de controlar el entusiasmo excesivo —el denominado ‘hype’— y contar con capital paciente para respaldar proyectos tecnológicos a largo plazo de forma realista y sincera. Iniciativas impulsadas en España, como las de la Diputación de Guipúzcoa para financiar horas de experimentación en plantillas empresariales, demuestran que el interés corporativo va en aumento en todo el ecosistema.
Entre los campos con mayor recorrido práctico destacan el diseño y descubrimiento de nuevos materiales, la simulación de sistemas físicos y atómicos altamente complejos, la optimización de carteras en el sector financiero —como las pruebas realizadas por BBVA mediante sistemas de D-Wave— y la formulación en el ámbito médico y farmacéutico. Asimismo, el Centro de Supercomputación de Galicia (Cesga) investiga aplicaciones vinculadas a la industria ferroviaria, como el análisis de materiales en trenes. A largo plazo, la ciberseguridad también se perfila como un ámbito crítico, puesto que la llegada de procesadores capaces de romper la criptografía actual obligará a adoptar nuevas capas de protección digital en las organizaciones.
En conjunto, el directivo recalca que un ordenador cuántico no busca replicar las funciones de un sistema tradicional, sino abordar simulaciones con múltiples variables inabarcables para la computación clásica, ejecutando tareas para las que esta última nunca estaría preparada.
El papel de las startups y la soberanía tecnológica en España
Las empresas emergentes desempeñan una función catalizadora dentro de un ecosistema dominado por grandes corporaciones y actores públicos. En el caso de Nu Quantum, spin-off de la Universidad de Cambridge fundada por Carmen Palacios-Berraquero en 2018, la compañía se especializa en la computación cuántica distribuida mediante interfaces fotónicas y unidades de enrutamiento conocidas como Quantum Networking Units. Su apuesta por establecerse en España responde al posicionamiento del país y de Europa en nichos industriales clave como la fotónica integrada, aprovechando las ventajas de contar con talento excelente y centros de investigación punteros.
El directivo destacó que España cuenta con una red de hubs tecnológicos en regiones como Galicia, País Vasco, Cataluña, Comunidad Valenciana, Andalucía y Madrid donde Nu Quantum prevé tener presencia a corto plazo. Para consolidar esta posición, De Miguel defendió la importancia de mantener una inversión sostenida a través de herramientas como la compra pública innovadora, permitiendo que las scale-ups resuelvan problemas complejos con mayor agilidad frente a la inercia de corporaciones mayores. Asimismo, abogó por fomentar un marco de colaboración científica internacional con fronteras abiertas, un pilar fundamental en una disciplina tan avanzada como las tecnologías cuánticas.
