Un beneficio de 12.405 millones impulsado por el negocio y Polonia
Banco Santander cerró los nueve primeros meses del ejercicio con un beneficio de Santander hasta septiembre de 12.405 millones de euros, lo que representa un incremento del 20% en comparación con el mismo periodo del ejercicio anterior. Este fuerte avance en el beneficio atribuido Santander incluye una plusvalía neta de 1.895 millones de euros derivada directamente de la desinversión de su filial en Polonia (Economía de Mallorca). Al margen de esta operación extraordinaria, el beneficio ordinario de la entidad se situó en 11.176 millones de euros, experimentando una subida del 16% que refleja el buen tono operativo de los resultados Santander 2026.
La evolución positiva de las cuentas responde al empuje de la actividad comercial diaria y a los avances logrados mediante la optimización de procesos. No obstante, el impacto de la venta de Santander Polska quedó parcialmente contrarrestado por 666 millones de euros en cargos extraordinarios, vinculados principalmente a los costos de integración de TSB y Webster en los mercados internacionales donde opera el grupo.
Crecimiento de clientes y expansión internacional con TSB y Webster
La estrategia de expansión global de la entidad se tradujo en una notable ampliación de su base comercial. A lo largo de los últimos doce meses, el grupo incorporó a 17 millones de usuarios nuevos, situando el volumen total en 189 millones de clientes en todo el mundo. En este crecimiento desempeñaron un papel protagonista los ocho millones de aportados por TSB y la integración de la entidad estadounidense Webster.
En el plano puramente financiero, la cifra de ingresos totales ascendió hasta los 46.807 millones de euros, un 8% más que en el ejercicio precedente. El margen de intereses Santander creció un 10% para colocarse en 34.614 millones de euros, apoyado en la diferencia entre el rendimiento de los créditos y el coste de la financiación. Por su parte, las comisiones aportaron 10.349 millones, registrando un repunte del 9%. Desde la entidad se subraya que el 95% de los ingresos totales procede directamente de la actividad recurrente de los clientes.
El papel de la inteligencia artificial y la eficiencia operativa
Uno de los elementos más significativos de la presentación de los estados financieros ha sido la cuantificación del impacto tecnológico. La inteligencia artificial Santander aportó un valor de negocio estimado en 194 millones de euros durante los primeros nueve meses del año, canalizado a través de la generación de nuevos ingresos, la contención de gastos y la optimización de dotaciones.
Esta apuesta tecnológica se engloba dentro del plan ONE Transformation, cuyo objetivo principal consiste en incrementar la productividad y flexibilizar la estructura de costes. De hecho, la ratio de eficiencia del grupo mejoró en 2,8 puntos porcentuales para situarse en el 42,6%, mientras que el margen neto escaló un 14% hasta los 26.882 millones de euros. Paralelamente, los costos totales experimentaron un retroceso del 1% al excluir las adquisiciones recientes.
Remuneración al accionista y evolución por áreas de negocio
La directiva liderada por Ana Botín Santander mantiene inalterada su estrategia de retribución a los inversores. El programa de recompra de acciones anunciado en agosto, dotado con hasta 1.800 millones de euros con cargo a los resultados semestrales, se alinea con el compromiso plurianual de distribuir 10.000 millones mediante esta vía. Con esta ejecución, el grupo calcula haber completado cerca de 9.000 millones del total previsto.
Por divisiones operativas, la banca minorista y comercial generó un beneficio ordinario de 6.445 millones de euros (un 12% más), mientras que la banca corporativa y de inversión aportó 2.433 millones (un 15% más). El área de banca privada, seguros y gestión de activos reportó 1.651 millones (un 19% más). Por el contrario, Openbank y el negocio global de financiación al consumo sufrieron una contracción del 10%, quedándose en 1.407 millones de euros debido a provisiones en Reino Unido y al fin de incentivos a vehículos eléctricos en Estados Unidos. En cuanto al riesgo de crédito, las dotaciones aumentaron un 13% por la situación en Argentina, aunque la tasa de morosidad se redujo hasta el 2,90%.
