Cantabria cierra 2025 a la cola del crecimiento económico nacional
La economía de la región se ha situado en una posición rezagada frente al resto del territorio nacional al cierre del último ejercicio. En concreto, el PIB de Cantabria 2025 experimentó un incremento del 1,7% en términos de volumen, un resultado que la coloca en el último puesto del ranking autonómico elaborado por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Este avance se encuentra nueve décimas por debajo de la media de España, que se fijó en el 2,6% según los agregados actualizados de la Contabilidad Nacional Anual.
Esta estadística de Contabilidad Regional de España incorpora las estimaciones actualizadas para el periodo comprendido entre 2023 y 2025. Mientras que el conjunto del país consolida una senda de mayor dinamismo impulsada por diversos sectores productivos, el tejido industrial y comercial de la comunidad autónoma afronta retos estructurales que se reflejan en este menor dinamismo. Para fortalecer la competitividad empresarial frente a este contexto, entidades autonómicas impulsan iniciativas como las ayudas de SODERCAN para ciberseguridad empresarial en Cantabria, orientadas a la digitalización y protección de los negocios locales.
El análisis detallado de la estadística oficial demuestra que el comportamiento económico regional experimenta notables divergencias respecto al dinamismo general del Estado, lo que abre un debate entre analistas económicos y agentes sociales sobre las palancas necesarias para reactivar la inversión y la productividad a corto y medio plazo en el territorio cántabro.
Evolución del PIB per cápita en la región
Más allá de la variación anual del producto interior bruto, el informe del organismo estadístico detalla la situación de la riqueza por habitante. El PIB per cápita de Cantabria se situó en 31.266 euros, una cifra que queda 2.971 euros por debajo de la media nacional, establecida en 34.237 euros por ciudadano. Con estos valores, la comunidad ocupa el octavo puesto empezando por la parte baja de la tabla entre las comunidades autónomas, sin contabilizar las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla.
El análisis territorial muestra profundas brechas en la riqueza por habitante en todo el país. La Comunidad de Madrid lideró este indicador en 2025 con 47.220 euros por habitante, seguida por el País Vasco con 42.492 euros y la Comunidad Foral de Navarra con 40.421 euros. En el extremo opuesto, las ciudades autónomas de Melilla (22.302 euros) y Ceuta (24.622 euros) registraron las rentas per cápita más bajas, acompañadas por Andalucía (26.091 euros) y Extremadura (26.740 euros).
En términos relativos frente al promedio estatal, la riqueza por habitante madrileña superó en un 37,9% a la media española, mientras que la vasca hizo lo propio en un 24,1% y la navarra en un 18,1%. Por el contrario, los registros de Andalucía y Extremadura se situaron un 23,8% y un 21,9% por debajo del baremo del conjunto del país, evidenciando las disparidades territoriales existentes.
Antecedentes de la serie contable en 2024 y 2023
Para comprender el comportamiento del PIB de Cantabria 2025 resulta útil examinar la trayectoria reciente dictada por la Contabilidad Regional de España del INE. En el ejercicio anterior, correspondiente a 2024, la Contabilidad Nacional revisó dos décimas al alza el crecimiento nacional, situándolo en el 3,7%. En aquel periodo, las comunidades con mayor avance económico fueron Andalucía (4,4%), Madrid (4,3%), Murcia y Aragón (ambas con un 4%), mientras que el incremento de Cantabria alcanzó el 2,8%. Los menores repuntes de 2024 correspondieron a Ceuta, Melilla (1,4% ambas) y el Principado de Asturias (2,2%).
Si se retrocede hasta el año 2023, la tasa de variación del PIB nacional se fijó de forma definitiva en el 2,4%. En ese ejercicio, el crecimiento económico cántabro también se situó en el 1,7%. Las regiones que encabezaron el crecimiento en 2023 fueron Canarias (3,7%), Baleares (3,5%) y Madrid (3,3%), frente a los menores avances de Castilla-La Mancha (0,0%), Murcia (1,0%) y Aragón (1,2%). Estos datos plurianuales ponen de manifiesto la fluctuación de los agregados económicos regionales y la persistencia de diferencias estructurales en el crecimiento interanual.
