Servicios mínimos y desarrollo de la huelga del 29 de octubre
El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha fijado los servicios mínimos esenciales ante la convocatoria de una huelga de 24 horas impulsada por el Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (Semaf) para el conjunto del personal del grupo Renfe. Este paro afecta a toda la red ferroviaria estatal, incluyendo los servicios de Cercanías, Media Distancia, Alta Velocidad, Larga Distancia y el transporte de mercancías.
De acuerdo con la resolución oficial, los servicios mínimos varían según el tipo de trayecto y las franjas horarias. En el caso de Cercanías, los porcentajes se han establecido en el 75% durante las horas punta, mientras que se reducen al 50% durante el resto de la jornada. Por su parte, los trayectos de Media Distancia operan con una media del 65% de los servicios habituales, y la Alta Velocidad y Larga Distancia garantizan un 73% de la oferta ordinaria. En el sector de mercancías, el porcentaje programado se sitúa en el 26% del servicio habitual.
El personal de conducción de las diferentes empresas que integran el grupo Renfe, que agrupa a unos 6.000 trabajadores, estaba llamado a secundar la movilización desde la pasada medianoche en esta jornada de huelga maquinistas 29 octubre. Para afrontar las alteraciones de movilidad, redes de transporte alternativo como Metro de Madrid han puesto en circulación toda la tabla de trenes disponible durante la franja de mayor afluencia de pasajeros, reforzando además la plantilla en las estaciones de correspondencia con Cercanías e intercambiadores clave.
Además de maximizar la oferta de convoyes en hora punta, Metro de Madrid ha previsto un seguimiento continuo de la demanda durante la franja valle para adaptar el servicio a las necesidades sobrevenidas de los usuarios afectados. Asimismo, se ha intensificado la presencia de personal de asistencia y control en líneas estratégicas y estaciones con alta densidad de conexiones para agilizar los flujos de viajeros procedentes de la red de Renfe.
Reivindicaciones de Semaf y respuesta de Renfe
El sindicato convocante mantiene que la movilización responde a la necesidad de exigir mejoras estructurales en materia de seguridad ferroviaria. Entre las causas principales que han motivado la protesta figuran el bloqueo administrativo de los acuerdos alcanzados tras la huelga celebrada en el sector el pasado mes de febrero —desencadenada tras el accidente de Adamuz—, los protocolos de actuación frente a emergencias meteorológicas, las políticas de contratación de nuevos maquinistas, la atención psicológica y operativa en casos de arrollamientos y la fiabilidad general del material rodante. A estos argumentos se suma la preocupación de los maquinistas tras un reciente incidente registrado cerca de la estación de Urda, en Toledo.
Desde el punto de vista institucional, [
La operadora ferroviaria ha recordado a través de sus canales oficiales que se garantiza estrictamente la circulación de los trenes contemplados dentro de los servicios mínimos esenciales decretados por las administraciones competentes. No obstante, la dirección ha lamentado profundamente los trastornos, demoras y perjuicios que esta jornada de paro laboral pueda ocasionar a los ciudadanos que dependen diariamente del transporte ferroviario para sus desplazamientos habituales.
Antecedentes y contexto del conflicto laboral
La convocatoria formal de este paro se produjo el pasado 16 de octubre, después de que Semaf calificara de infructuosa la vía de diálogo abierta en la comisión de conflictos. El sindicato constató, tras una reunión conjunta con el Ministerio de Transportes, Adif, la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF) y la propia Renfe, que la situación se mantenía paralizada respecto a los compromisos adquiridos en primavera.
Mientras que el sindicato denuncia que las propuestas técnicas presentadas en los grupos de trabajo creados tras los paros de febrero quedaron estancadas a finales de abril, la empresa pública insiste en que se están canalizando los cauces previstos. Con la huelga en toda la red, incluidas las líneas de Rodalies, las partes enfrentadas mantienen sus posiciones mientras los viajeros afrontan una jornada marcada por restricciones de movilidad y retrasos generalizados en los trayectos previstos.
Las organizaciones sindicales han señalado asimismo que estudian llevar a cabo nuevas acciones reivindicativas en el futuro si no se aprecian avances concretos y tangibles en los compromisos sobre seguridad ferroviaria adquiridos inicialmente tras los incidentes previos, manteniendo abierta la vía del diálogo pero sin descartar futuras movilizaciones en el sector.
