La adjudicación del mayor contrato de flota de Renfe a Siemens
El operador ferroviario público ha adjudicado formalmente a la compañía alemana Siemens el mayor contrato de adquisición de material rodante de su historia reciente. En concreto, Renfe compra trenes Siemens por un importe inicial de 1.218 millones de euros, una cifra que incluye tanto el suministro de 30 unidades de alta velocidad del modelo Velaro Novo como los elementos indispensables para su mantenimiento posterior. Esta operación se completa con una cláusula de ampliación que contempla la opción de adquirir hasta 10 trenes adicionales, lo que elevaría la inversión total hasta los 1.777 millones de euros si se ejecuta en su totalidad en los próximos años.
La decisión se produce en un momento clave para el sector de la movilidad en España, marcado profundamente por la liberalización y la competencia directa en las vías con operadores privados como Iryo y Ouigo. Para afrontar este escenario de mayor rivalidad comercial y dar respuesta a las incidencias operativas recientes, que en ocasiones anteriores se han visto salpicadas por tensiones laborales y retos en la gestión de servicios como los reflejos informativos en torno a jornadas como la Huelga renfe 29 de octubre, la empresa pública busca asegurar una flota moderna, solvente y con garantías estrictas de cumplimiento normativo y temporal.
El proceso de licitación de este contrato se inició el pasado mes de abril, poniendo el foco principal en la capacidad técnica y la solvencia financiera del fabricante para cumplir de manera estricta con los plazos comprometidos, proponiendo además un tren con una capacidad demostrada para circular a 350 kilómetros por hora. En este sentido, la experiencia internacional de la multinacional alemana en material rodante y proyectos de infraestructura ferroviaria resultó decisiva frente a otros competidores del sector como el fabricante japonés Hitachi.
Especificaciones técnicas y plazos de entrega de los Velaro Novo
Los nuevos trenes adquiridos al fabricante germano suponen una evolución tecnológica directa de la conocida serie 103 que ya opera con regularidad en la red ferroviaria española. Entre sus prestaciones más destacadas figura su capacidad para alcanzar una velocidad comercial de hasta 350 kilómetros por hora, además de ofrecer un diseño interior completamente optimizado que permite albergar un total de 520 plazas distribuidas en una sola planta.
La configuración prevista de los convoyes consta de siete coches, divididos en dos categorías diferenciadas para adaptarse a las necesidades de los viajeros: 404 plazas destinadas a la clase Turista, lo que representa el 78% del total con una disposición de dos asientos a cada lado del pasillo, y 116 plazas en Preferente, que ocupan el 22% restante con una distribución de dos asientos en un lado y uno en el opuesto. Asimismo, todas las butacas serán completamente orientables en el sentido de la marcha y contarán con tomas de corriente individuales y conexión USB.
En el plano medioambiental y operativo, el proyecto prioriza de manera notable la eficiencia energética, logrando reducir de forma significativa el consumo eléctrico y facilitando asimismo unas labores de mantenimiento mucho más sencillas y ágiles para los equipos técnicos del operador. Respecto al calendario de entrega, el contrato establece plazos sumamente exigentes para el sector industrial: las primeras cinco unidades deberán ser entregadas en un plazo máximo de 40 meses, es decir, antes de febrero de 2029, mientras que el resto del pedido se completará de manera progresiva mediante una cadencia uniforme hasta los 62 meses.
El contexto de fiabilidad y el freno a los retrasos previos
Uno de los ejes fundamentales que han guiado esta adjudicación histórica ha sido la necesidad absoluta de blindar la puntualidad del servicio y evitar los graves problemas de demora sufridos en el pasado reciente. La gestión de las entregas en contratos anteriores, especialmente el recordado caso de los trenes contratados a Talgo en 2015 por un valor total de 786 millones de euros cuyas unidades comenzaron a entregarse de forma tardía a lo largo de 2024, generó un enorme impacto negativo en la operativa de la compañía pública.
Aquel episodio de entregas demoradas obligó a Renfe a activar cláusulas de compensación económica por un importe superior a los 100 millones de euros debido al gran volumen de retrasos acumulados. Ante esta situación, la dirección del operador ferroviario ha subrayado de forma tajante y reiterada que la compañía no puede permitirse bajo ningún concepto volver a sufrir retrasos en la recepción de material por parte de sus proveedores, convirtiendo la fiabilidad en el criterio de selección más prioritario.
Con esta potente inyección económica y la elección de los trenes Velaro Novo de Siemens, respaldada además por los recientes contratos adjudicados a la compañía alemana en mercados internacionales como Estados Unidos —para la alta velocidad entre Las Vegas y el sur de California— y Vietnam, Renfe da un paso decisivo para modernizar su infraestructura rodante, consolidar su posición de liderazgo en el mercado nacional y garantizar un servicio ferroviario competitivo, puntual y de máxima calidad para todos sus usuarios.
Fuentes consultadas
- Renfe compra 30 trenes de Siemens que alcanzan los 350 km/h por 1.218 millones
- Renfe compra 30 trenes a la alemana Siemens por 1.218 millones para olvidar el fiasco de los Talgo: "No podemos permitirnos nuevos retrasos"
- Renfe adjudica a Siemens el 'megacontrato' de más de 1.700M para la compra de hasta 40 trenes de alta velocidad
