Una aceleradora de modelos circulares para transformar residuos en valor
La Cámara de Comercio de Cantabria ha puesto en marcha una nueva iniciativa orientada al tejido empresarial de la región con la creación de una aceleradora de modelos circulares. El proyecto busca que hasta quince pymes diseñen, a través de varias sesiones de trabajo, un modelo de negocio eficiente y sostenible bajo la premisa fundamental de que los descartes empresariales deben generar valor económico en lugar de constituir un coste operativo. La iniciativa cuenta con el respaldo del Gobierno de Cantabria y está dirigida de forma prioritaria a empresas industriales y productivas, que son precisamente las que registran un mayor impacto ambiental en su actividad diaria.
El programa está dirigido por Nicola Cerantola, uno de los expertos pioneros en economía circular en España y Latinoamérica, además de director y fundador de Ecologing. Cerantola acumula una trayectoria de catorce años asesorando a organizaciones de una treintena de países para detectar ineficiencias ocultas en sus procesos productivos. Según el especialista, el principal obstáculo al que se enfrentan las compañías es el desconocimiento y la falta de tiempo para reflexionar sobre los recursos que desechan, limitándose por lo general a contratar gestores para retirar los materiales sin explorar su potencial de aprovechamiento ni su reutilización interna.
Desde la institución cameral inciden en que este acompañamiento busca dotar al tejido productivo regional de herramientas prácticas para anticiparse a los cambios normativos y de mercado. La escasez de recursos y la volatilidad en el suministro de materias primas hacen imperativo que las empresas de menor tamaño adopten enfoques preventivos. Con esta metodología, las organizaciones no solo optimizan sus costes de gestión, sino que abren nuevas vías de ingresos a través del rediseño de sus productos y de la valorización sistemática de los subproductos generados en sus líneas de fabricación.
Metodología práctica y diagnóstico empresarial
El formato del programa combina formación online durante el periodo estival con talleres prácticos presenciales que arrancan en el mes de octubre, complementados con un acompañamiento experto e individualizado con el objetivo claro de pasar de la teoría a la acción. La metodología aplicada se basa en el sistema Circular Sprint EcoCanvas, una herramienta ideada por Cerantola en 2012 que se estructura en sesiones de trabajo separadas por una o dos semanas. Mediante dinámicas visuales basadas en lienzos, plantillas y preguntas estratégicas muy trabajadas, los equipos directivos disponen de un espacio guiado para replantearse sus procesos y productos, identificar nuevas líneas de negocio y acelerar la innovación interna.
A diferencia de las auditorías convencionales, el método busca sentar en una misma mesa a profesionales de departamentos que habitualmente no se cruzan para detectar anomalías, ineficiencias o descartes desaprovechados. Entre los ejemplos prácticos cosechados por esta metodología figuran desde fabricantes que han transformado paneles de contrachapado destinados al vertedero en nuevos productos comerciales hasta industrias del calzado y de componentes que han incrementado de forma notable el uso de material reciclado en sus líneas de producción. El resultado final del proceso se traduce en un proyecto de solución circular listo para implementarse, respaldado por un plan de acción y validación que facilita además el acceso a subvenciones autonómicas de innovación, descarbonización y economía circular.
Los talleres priorizan la reflexión colectiva sobre los flujos de materiales, agua y energía, permitiendo que los equipos internos descubran ineficiencias que habitualmente pasan inadvertidas en el día a day de la fábrica. Este proceso de diagnóstico participativo fomenta una cultura interna orientada a la sostenibilidad y dota a los mandos intermedios y directivos de metodologías ágiles que podrán replicar en el futuro para afrontar nuevos retos de eficiencia operativa y reducción de la huella ambiental en sus respectivas instalaciones.
El estado de la economía circular y los retos del sector
Durante la presentación de la iniciativa, el experto ha advertido sobre la necesidad de distinguir con precisión entre el reciclaje convencional y la verdadera economía circular. Mientras que el reciclaje se sitúa como una de las últimas fases a las que recurrir cuando no quedan alternativas mejores, la circularidad persigue eliminar el residuo directamente en origen. A nivel geográfico, Cerantola señala que regiones del norte de España como el País Vasco y Cataluña iniciaron su transición hacia la sostenibilidad antes que otras comunidades autónomas, aunque las diferencias territoriales se van estrechando progresivamente a medida que aumenta la presión regulatoria y la exigencia de los consumidores actuales.
En el plano global, el especialista apunta a datos preocupantes, como la caída del indicador que mide la proporción de materias primas extraídas de la tierra que vuelven a circular en la economía, reduciéndose del 9% al 6% en los últimos años, frente a un volumen total de extracción que ronda las 100.000 millones de toneladas anuales. Ante este escenario, la implementación de estrategias sostenibles se plantea como un requisito ineludible para las empresas que deseen anticiparse a los futuros desequilibrios de suministro. Las entidades interesadas en participar en esta convocatoria limitada a quince plazas pueden formalizar su solicitud contactando directamente con la institución a través de los canales de la Cámara de Comercio de Cantabria.
Asimismo, los organizadores recuerdan que el respaldo de las administraciones públicas resulta clave para canalizar ayudas y subvenciones destinadas a proyectos de I+D+i y descarbonización. La aceleradora no solo representa una oportunidad formativa, sino un puente directo para conectar las soluciones ideadas por las pymes cántabras con los instrumentos de financiación autonómica disponibles, consolidando así un tejido empresarial más competitivo, resiliente y preparado para competir en un mercado global cada vez más exigente en materia ambiental.
