Sánchez pide al Supremo proteger el voto de los nacionalizados
El presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha reclamado este domingo al Tribunal Supremo que frene el recurso impulsado por el Partido Popular y Vox contra la conocida como ley de nietos. Durante un acto de precampaña celebrado en el recinto cultural La Térmica Cultural de Ponferrada, en León, el jefe del Ejecutivo ha advertido de que una democracia no prohíbe el ejercicio del sufragio, sino que lo garantiza, exigiendo a la alta magistratura que proteja los derechos políticos de la ciudadanía afectada de cara a las próximas elecciones generales 29N.
La intervención del líder socialista se ha producido en su segundo mitin de precampaña, un día después de su mitin en la localidad sevillana de Dos Hermanas. Acompañado por varios ministros y cargos orgánicos de la formación, Sánchez ha elevado el tono político para confrontar lo que califica como un bloque conservador empeñado en el bloqueo sistemático y en sembrar dudas sobre los procedimientos democráticos del Estado, en un contexto donde el censo definitivo para los comicios generales debe cerrarse de forma inminente.
El debate sobre el censo electoral y la suspensión cautelar
El núcleo de la controversia jurídica radica en la medida cautelar adoptada por el Alto Tribunal el pasado 8 de septiembre, cuando suspendió de forma temporal el derecho a sufragio de aproximadamente 400.000 ciudadanos que adquirieron la nacionalidad española al amparo de la normativa vinculada a la memoria democrática y los descendientes del exilio. Esta decisión judicial mantiene en suspense la participación de un colectivo significativo, cuyo censo definitivo para los comicios del 29 de noviembre se encuentra pendiente de la decisión final del tribunal sobre si mantiene o levanta la suspensión.
Mientras el Ejecutivo defiende la legalidad y legitimidad de estas incorporaciones al censo, recordando que dichos ciudadanos ya ejercieron su derecho a voto en convocatorias anteriores como las celebradas en 2023, 2024 y 2025, los partidos de la oposición han cuestionado el proceso. Desde el Partido Popular y Vox se ha señalado que estas actuaciones responden a una supuesta estrategia de ingeniería electoral y fabricación de votantes, un argumento que el presidente del Gobierno ha tildado de maniobra inconstitucional destinada a privar de derechos fundamentales a los descendientes de los exiliados republicanos frente a los descendientes del régimen anterior.
Críticas a la oposición y defensa del voto por correo
En el plano discursivo, el secretario general de los socialistas ha centrado una parte importante de su intervención en rebatir las suspicacias vertidas por dirigentes de la derecha respecto a la fiabilidad del voto por correo y la gestión de las instituciones públicas. Sánchez ha ironizado sobre las declaraciones del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, en relación con las garantías del servicio postal, recordando su etapa previa al frente de la compañía estatal entre los años 2000 y 2003, y señalando que las dudas infundadas buscan desmovilizar a la ciudadanía.
Asimismo, el presidente del Gobierno ha desgranado los ejes programáticos y de gestión económica de su mandato, contraponiendo las cifras de afiliación a la Seguridad Social y la revalorización de las pensiones frente a lo que califica como una agenda de recortes, reacción y rencor por parte de la oposición. Ante una militancia movilizada que ha llenado el recinto cultural leonés, ha insistido en la necesidad de una amplia participación ciudadana para consolidar las políticas sociales, recordando que si no se llenan las urnas, ganan los de arriba. Asimismo, ha reafirmado su compromiso con la vivienda digna y el desarrollo de políticas progresistas de cara a los próximos cuatro años.
