Las pernoctaciones hoteleras septiembre dejaron un balance positivo para el sector turístico en España, al superar los 40,1 millones de estancias, lo que representa un incremento del 1,7% en comparación con el mismo mes del año anterior. Según los datos provisionales de la Coyuntura Turística Hotelera publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), este crecimiento general se sustentó de forma casi exclusiva en el dinamismo del turismo internacional, mientras que la demanda nacional experimentó un retroceso interanual.
El comportamiento del sector durante este periodo refleja una tendencia de diversificación y consolidación de los flujos extranjeros, un fenómeno que también repercute de manera directa en la estrategia comercial de la mayor empresa hotelera de España y de los operadores tradicionales. En el acumulado de los nueve primeros meses del año, las pernoctaciones hoteleras acumulan ya un avance del 1,5%, evidenciando la resiliencia de la actividad a pesar de las tensiones en los costes.
Crecimiento impulsado por el turismo extranjero
El análisis detallado de los datos del INE revela una evolución desigual según el perfil del viajero. Las estancias de los turistas no residentes crecieron un 3,2% durante el noveno mes del año, un empuje que compensó con holgura el descenso del 1,9% registrado entre los viajeros residentes en España. Si se observa el periodo entre enero y septiembre, las pernoctaciones de origen internacional acumulan una subida del 2,2%, frente al ligero avance del 0,1% de los residentes.
Dentro del mercado extranjero, los viajeros procedentes del Reino Unido y de Alemania se mantuvieron como los principales motores, acaparando el 27,2% y el 17,4% de las pernoctaciones de no residentes, respectivamente. A continuación se situaron los visitantes de Francia, que representaron el 6,9% del total; Estados Unidos, con un 4,7%; y los Países Bajos, con un 4,6%. Este flujo constante de visitantes internacionales ha mantenido alta la actividad en los establecimientos de costa y grandes urbes.
Baleares y Mallorca lideran la ocupación y el volumen
En el plano geográfico, la distribución de los viajeros presentó notables diferencias según su procedencia. Andalucía se consolidó como el principal destino para los residentes en España en septiembre, concentrando el 22,4% de las estancias nacionales, seguida por Cataluña (13,8%) y la Comunitat Valenciana (12,8%). Por el contrario, entre los no residentes, las Illes Balears encabezaron los registros al acaparar el 32,5% de las pernoctaciones internacionales, por delante de Cataluña (18,4%) y Canarias (17,7%).
Atendiendo a las zonas turísticas, la Isla de Mallorca destacó al superar los 7,3 millones de pernoctaciones. Asimismo, puntos concretos como Madrid, Barcelona y el municipio mallorquín de Calvià figuraron entre los enclaves con mayor volumen de estancias del país. En términos de ocupación, las plazas hoteleras ofertadas cubrieron el 67% del total nacional, lo que supone un incremento del 0,3% en tasa anual, porcentaje que ascendió hasta el 72,6% durante los fines de semana. Las Illes Balears lideraron este indicador con un grado de ocupación por plazas del 82,6%.
Subida generalizada de los precios hoteleros
El dinamismo de la demanda vino acompañado de un incremento notable de los costes y tarifas en el sector. El Índice de Precios Hoteleros (IPH) experimentó una subida interanual del 6,7% en septiembre, lo que supone el mayor incremento desde abril de 2025. Por territorios, Ceuta lideró las subidas con un 13,7%, seguida muy de cerca por Madrid, con un 10,4%, mientras que los repuntes más moderados se registraron en Aragón (2,4%) y Extremadura (3,6%).
En cuanto a la rentabilidad, la facturación media por habitación ocupada (ADR) se situó en los 141,6 euros diarios, un 7,4% más que en el mismo mes de 2025. Por su parte, el ingreso medio por habitación disponible —indicador que contempla la ocupación real— alcanzó los 110,5 euros, con un avance del 7,7%. Por categorías, los hoteles de cinco estrellas registraron una tarifa media diaria de 332,8 euros, frente a los 144,3 euros de los establecimientos de cuatro estrellas y los 115,6 euros de los de tres estrellas.
