Reconocimiento oficial de la OEPM a la innovación cervecera
La Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) ha otorgado un reconocimiento oficial que valida la novedad, la actividad inventiva y la aplicación industrial de la patente tecnologia probiotica ambar, desarrollada específicamente para la gama Ambar Triple Zero Probiótica. Este organismo ha certificado que la fórmula es capaz de mantener probióticos viables durante al menos nueve meses en una bebida que combina la condición de 0’0 de alcohol, 0 de azúcar y ausencia de gluten.
El aval institucional destaca en el actual panorama industrial por su singularidad. Según los datos difundidos a raíz de la resolución, se trata de una de las muy pocas patentes concedidas para líquidos cerveceros en el mercado español en lo que va de siglo. La evaluación técnica de la OEPM determinó que no existían antecedentes previos en el estado de la técnica que incorporasen esporas de microorganismos específicos en una matriz de estas características con el nivel de estabilidad demostrado.
Cómo se logra mantener probióticos viables sin refrigeración
El núcleo de la invención no reside simplemente en la adición de elementos beneficiosos para la salud al líquido, sino en la superación de uno de los mayores desafíos técnicos del sector: la estabilidad a largo plazo. Los análisis previos examinados durante el proceso de concesión mostraban caídas notables en la viabilidad de los microorganismos con el paso del tiempo. Sin embargo, la solución ideada por la marca utiliza esporas de Bacillus subtilis o Bacillus coagulans integradas en una composición equilibrada.
Gracias a esta investigación, el producto final consigue retener mil millones de probióticos activos por unidad sin que la cadena logística requiera refrigeración. Antonio Fumanal, responsable de I+D en la compañía, subraya que el valor diferencial de la patente consiste precisamente en haber garantizado la supervivencia de los microorganismos a largo plazo dentro de un formato Triple Zero, facilitando que cualquier consumidor pueda acceder a ellos en condiciones comerciales ordinarias y puntos de venta habituales.
Un desafío técnico superado tras años de investigación
Este avance científico es la consecuencia directa de varios años de trabajo intenso orientados a resolver un reto que, en apariencia, presentaba una contradicción compleja: cómo incorporar microorganismos vivos y beneficiosos a una cerveza y lograr que sigan perfectamente presentes y activos cuando el consumidor final destape y disfrute la bebida. Mientras que los antecedentes analizados por el organismo patentes mostraban pérdidas críticas de viabilidad con el paso de las semanas, la solución desarrollada por Ambar logra mantener los niveles óptimos de esporas durante un periodo continuado de nueve meses.
El resultado comercial de este proceso es Ambar Triple Zero Probiótica, un líquido que representa una nueva generación de productos alimentarios capaces de combinar el placer del sabor cervecero con la innovación en materia de salud y bienestar, respondiendo así a las demandas de los consumidores actuales.
Una trayectoria de medio siglo en la innovación sin alcohol
Este hito se integra en una evolución histórica marcada por la diversificación y la respuesta constante a los nuevos perfiles de consumo. La industria alimentaria actual atraviesa un periodo de transformación profunda donde el bienestar y el disfrute ya no se perciben como opciones excluyentes. Por su parte, la cerveza sin alcohol ha ganado tracción de manera sostenida hasta representar en torno al 14% del mercado nacional, según los datos aportados por Cerveceros de España.
Para una entidad con más de 125 años de trayectoria en el sector, este reconocimiento oficial añade un nuevo capítulo a su historial de lanzamientos pioneros. Entre ellos destaca el desarrollo de la primera cerveza sin alcohol en el país hace cinco décadas, así como la creación de alternativas sin gluten y, más recientemente, la gama Triple Zero adaptada a las nuevas preferencias de los clientes.
Nuevos territorios inexplorados para la categoría cervecera
Como señala Sergio Elizalde, CEO de la firma, la concesión de esta patente demuestra que incluso en una categoría con miles de años de historia milenaria siguen existiendo territorios completamente inexplorados. En esta ocasión, ese cuestionamiento de los métodos tradicionales ha dado lugar a una invención que sitúa a la cerveza española en un marco donde el placer y el cuidado de la microbiota intestinal dejan de recorrer caminos separados para formar parte de una misma experiencia de consumo global.
Con este movimiento, Ambar considera que se inaugura un nuevo escenario para el sector a escala internacional, abriendo la puerta a que las bebidas tradicionales incorporen nuevas funcionalidades orientadas a la salud sin renunciar en ningún momento a las propiedades organolépticas, al cuerpo y al sabor que caracterizan a una cerveza tradicional.
