El aumento de la ansiedad infantil se ha convertido en uno de los temas más preocupantes para familias, docentes y profesionales de la salud durante los últimos años. Los datos que llegan desde centros educativos y consultas psicológicas dibujan un panorama claro: cada vez más niños presentan síntomas de estrés, inquietud, dificultades de sueño, irritabilidad o problemas de concentración. Este fenómeno, que antes se asociaba principalmente a adolescentes, hoy afecta a menores de incluso cuatro o cinco años.
Diversos especialistas coinciden en que la combinación de factores sociales, tecnológicos y emocionales está acelerando estos procesos. A la vez, crece el interés por soluciones no farmacológicas, enfoques respetuosos con el desarrollo y alternativas basadas en la prevención, el acompañamiento y el arte. Entre ellas destaca la musicoterapia infantil, una disciplina que está ganando presencia en medios, centros educativos y familias que buscan herramientas reales para apoyar el bienestar emocional infantil.
Factores que explican el aumento de la ansiedad infantil
Aunque la ansiedad infantil no responde a una sola causa, la investigación reciente apunta a varios elementos que influyen directamente:
1. Exceso de pantallas y estimulación constante
Las recomendaciones internacionales indican que los niños están expuestos a más horas de dispositivos de las que su sistema nervioso puede tolerar. La sobreestimulación digital afecta procesos básicos como la atención, el sueño o la gestión emocional.
2. Falta de tiempo libre y movimiento
Muchos menores llenan sus tardes con obligaciones, actividades competitivas o rutinas demasiado estructuradas. La ausencia de juego libre y de movimiento espontáneo se relaciona con mayor tensión y frustración.
3. Cambios sociales y presión escolar
El ritmo acelerado de las familias, las transiciones educativas y las exigencias académicas influyen de forma directa en la aparición de síntomas de estrés.
4. Escasa alfabetización emocional
A menudo los niños no cuentan con espacios donde identificar, nombrar y comprender lo que sienten. Sin ese acompañamiento, la ansiedad puede crecer sin herramientas para regularla.
Alternativas respetuosas: el papel de la música en la regulación emocional en niños
Ante esta situación, cada vez más familias buscan recursos que aborden el bienestar desde una mirada sensible. En este sentido, la regulación emocional en niños a través de la música está adquiriendo una relevancia especial.
La música influye de forma directa en el sistema nervioso: modula la respiración, favorece la concentración y ayuda a reducir la hiperactivación. Esto explica por qué las actividades artísticas para la infancia se recomiendan cada vez más como complemento a otros apoyos terapéuticos.
La pianista, docente y musicoterapeuta María della Rocca, con más de veinte años de experiencia, trabaja precisamente desde esta perspectiva, integrando música, movimiento y expresión corporal. Su enfoque se centra en ofrecer espacios tranquilos donde los niños puedan explorar el sonido, comunicarse y conectar con su mundo emocional a través del juego musical.
Por qué la musicoterapia infantil es una respuesta eficaz
La musicoterapia infantil se fundamenta en el uso terapéutico del sonido, el ritmo y la improvisación. No se trata de aprender música, sino de utilizarla como un lenguaje emocional. Entre sus beneficios destacan:
1. Mejora la expresión emocional
Muchos niños no saben verbalizar lo que sienten, pero sí pueden comunicarlo mediante instrumentos, movimiento o improvisación vocal.
2. Reduce la tensión corporal
El ritmo ayuda a liberar la energía acumulada y la música lenta induce calma fisiológica.
3. Fomenta la autoestima
Sentirse capaz de crear sonidos propios genera seguridad y fortalece la identidad.
4. Promueve la conexión con el adulto
Las sesiones compartidas fortalecen el vínculo y ayudan a crear un entorno emocional seguro.
Actividades artísticas para la infancia: una tendencia al alza
Centros culturales, escuelas y asociaciones están ampliando su oferta de actividades artísticas para la infancia. Desde talleres de movimiento hasta sesiones de música para bebés, estas propuestas ofrecen un enfoque preventivo y saludable frente al estrés.
La música tiene una cualidad única: no exige resultados. No hay notas que sacar ni metas que cumplir. Esta libertad favorece el bienestar emocional infantil, especialmente en una época en la que muchos niños se sienten sobreexigidos.
Hacia una mirada más humana del bienestar infantil
El aumento de la ansiedad infantil nos enfrenta a un reto colectivo: comprender qué necesitan los niños para sentirse acompañados, seguros y escuchados. La respuesta, según los expertos, pasa por entornos más tranquilos, menos pantallas, más juego libre y una mayor presencia de actividades artísticas.
En este contexto, la labor de profesionales como María della Rocca muestra que existen alternativas reales, sensibles y profundamente humanas para apoyar a la infancia. Su trabajo integrando música, movimiento y acompañamiento emocional demuestra que no siempre es necesario recurrir a intervenciones invasivas para mejorar el día a día de los niños.
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